viernes, 4 de septiembre de 2020

"A VISTA DE PÁJARO POR LA COSTA DE LA LUZ" (Con Juan Carlos Burgos, "Ruache"

Dunas del Asperillo, Espacio Natural de Doñana, Huelva.(J. Carlos Burgos)

A VISTA DE PÁJARO POR LA COSTA DE LA LUZ
(Colaboración con Juan Carlos Burgos)

Nace un océano
en la boca mundana de un río
cuyos brazos arenosos curva,
meciendo fértil su corriente ancha.
Exubera la vida nutrida:
cáscaras, plumas, branquias, pezuñas
en fusiones saladas y dulces.
De orillas por lunas mareadas
nacen claros los días de Huelva.

Y me acerco a sus marismas
en silencio religioso,
de paz lleno el santuario
de los pinos.
De ámbar y verdeazules
son mis ojos, con la arena,
con los juncos, con el agua.

Un aleteo agita la calma,
zancos delicados se recogen,
nube rosada de Aurora vuela.
A vista de pájaro se aprecia
el arco litoral que dibuja
como espléndida sonrisa atlántica
la Costa de la Luz.

Acantilados naranjas
y playas de Mazagón;
la Torre del Loro sueña
media luna e infinitos horizontes
de piratas berberiscos.
Y entre dunas de un mar verde
el viento reza una salve
por el cerro de los Ánsares
que amortiguan las arenas.
Playas vacías de Doñana,
dos cervatillos retozan,
se refrescan
en sus aguas luminosas.

Sobre un liviano altozano,
Moguer asoma,
como pañuelo al viento…
“¡…una blanca maravilla,
la luz con el tiempo dentro!"
A pesar de la altura, precisa,
distinguida y nítida una huella
indeleble se ve en sus caminos
blandos y alomados. Clorofila,
silicio, herradura y algodón.
Llenas van las alforjas de letras
cosechadas en sus tierras.

Atardece…se ve, blanca,
la silueta colombina de La Rábida.
Piel cobriza sobre el Tinto,
de una sierpe anaranjada,
vino oscuro.
Con la sed de las salinas
(oro y fuego en los naranjos)
el Odiel va rezagado
y se retuerce en sus meandros.

Mirador en el Conquero.
Y por el puerto
gaviotas se balancean
entre olas blanquecinas
y un quejío, rompe el aire y la marea,
por los muelles
suena un fandango de Huelva.

En la flecha de El Rompido
barcos de vela
y gaviotas en su orilla marinera.
Los flamencos…por la ría,
marejada en Punta Umbría.

Se abren paso a surcos en las olas
los coquineros con sus rastrillos.
Al sobrevolar Isla Cristina
se escuchan compases de febrero,
versos del Coro de los Cosacos,
entonada tradición festiva
con la que se alegran los inviernos.

El Guadiana, dorado y escurridizo,
vierte sus aguas fluviales
hacia poniente, a lo lejos…

Luce al horizonte ya tardío
el sol, como abrasada frontera
busca las aguas que hablan dos lenguas.
A la par de los tonos, la nube
desciende entre sus cálidos rayos
para posarse en Isla Canela.
Siluetas interrogantes cubren
de la orilla, las frescas arenas.

Cae la tarde,
duermen las aves.
Nace un poema.


“Cuando yo era el niño Dios,
era Moguer, este pueblo,
una blanca maravilla;
la luz con el tiempo dentro.”
                    (Juan R. Jiménez)



Autores: Juan Carlos Burgos y María Prieto
Septiembre 2020 

En Poémame 


lunes, 31 de agosto de 2020

"AGOSTO"

“El segador” (detalle). Vincent van Gogh

AGOSTO

Agostando el aire
que sangra vaharadas
de fuego…
me entrego a la tarde.

Devastados espacios
en los sueños vacuos
que insisten feroces
con paisajes yermos
de un campo asolado.

Y sonríen de lejos
las fuentes
y los manantiales.
Y el fresco vergel
de la sombra fragante
muere en la distancia.

Huyen las ideas,
dormitan, sestea
el deseo
en un muro vacío
de arena caliente.

Agostando el aire
que sangra
llamaradas de fuego
me entrego a la tarde…
anhelando el aire.

Pronto será el tiempo
de los lirios azules
que se inclinan al agua
en los equinoccios.

Tiempo de granadas
que sacian la sed,
que tiñen tus manos
y tus labios húmedos
de sangre escarlata.

Yo te esperaré,
como siempre,
como aquellos días,
en el apartado
rincón de la acacia
que guarda los trinos
de viejas alondras.

Pronto será el tiempo
de las noches más cortas
y del vino más joven
que huele a septiembre
y a membrillos dorados,
que sabe a recuerdo y a miel.

(Pronto será el tiempo…
de la oscura nostalgia.)
Yo te esperaré,
como siempre,
en el rincón de la acacia
cuando llegue el otoño,
al resguardo de vientos.

Y volveremos a vernos,
como aquellos días,
en la vieja chopera
que baña al arroyo
de lluvia amarilla;
baile de hojas lentas
que caen silenciosas
sobre nuestras risas.

(Risa adolescente…)

Dormiremos al tiempo
bajo el viejo puente,
en el verde del musgo
que tapiza los sueños
de chopos y alisos
de ramas desnudas
(sueños imposibles).

Cuando venga el otoño
volverán los abrazos,
entre aromas fragantes
de la húmeda tierra
y el sonido del agua
que corre en su lecho
de limos y barro.

Retumbando en el alma,
nuestros pasos sonoros
caminarán juntos
entre la hojarasca
por recodos umbríos
que nos traigan memoria
de los días felices.

(Corazón desdibujado en un tronco.)

(Un viento variable
te arrastró al olvido…
cuando la realidad era otra,
está lejos la sombra
y asoma…
un paisaje remoto
en los claroscuros
de mis cicatrices.)

Agostando el aire
que sangra
vaharadas de fuego
me entrego a la tarde
de agosto, que humea.

(Implorando al aire
caliente…
…que no me despierte.)



María Prieto
Agosto 2020

En Poémame

"MANOS" (Tríptico de shadorma)

Foto: Serie “Manos”. Alejandro Ávila Fernández.

MANOS (Tríptico de shadorma)

Tus manos…
aferran báculo
sudor
trabajo
surcos de piel morena
labraron vida.

★★★★★★★★★★★

Tus manos…
aguardan quietas
sedienta
su piel
hambrienta de calor
y de ternura.

★★★★★★★★★★

Tus manos…
irradian calma
de tiempo
vivido.
Al sol de las esquinas…
quieren estar.




María Prieto
Agosto 2020


En Poémame